La providencia de Dios
Resumen | Dios no siempre responderá su oración de la forma en que usted quiere, pero si Le permite, hará Su voluntad santa en su vida. |
La palabra «providencia» viene del latín providentia, de los términos «pro» (antes) y «video» (ver). Así que el verbo significa «ver antes o con anticipación»; hace referencia a la atención o cuidado que se brinda con anticipación, como la raíz verbal «proveer» clarifica. Se pueden encontrar las palabras «proveer» (en sus diferentes formas) y «providencia» algo de sesenta veces en la Biblia.
Cuando Abraham e Isaac estuvieron en el camino a Moriah para que Abraham ofreciera a su hijo, Isaac comentó que ellos tenían la leña y el fuego (¡y el cuchillo!), pero que no había animal para el sacrificio. Abraham respondió: «Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío» (Génesis 22:8). El verbo hebreo que aquí se traduce como «proveerá» es el mismo para «ver», lo cual confirma la definición de «providencia» que acabamos de ver. Dios podía ver el sacrificio, incluso cuando Abraham e Isaac no podían verlo. Él proveería. En el versículo 13, Dios proveyó —sin recurrir a un milagro— al causar de alguna forma que un carnero quedara atrapado en un zarzal por sus cuernos.
La providencia también es ilustrada en Génesis 45. Aquí José habló a sus hermanos y demás familiares en medio de la hambruna: «Y allí te alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes». La palabra «alimentaré» es la misma para «proveer», y significa «comprender, sostener o sustentar». Esta es una descripción apropiada de la providencia.
En el Nuevo Testamento, encontramos la palabra «providencia» en Hechos 24:2, donde el orador Tértulo se dirige al gobernador Félix con las siguientes palabras: «Como debido a ti gozamos de gran paz, y muchas cosas son bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia…». Aquí la palabra «prudencia» es la misma para «providencia», y denota la idea de previsión; se usa un verbo relacionado a esta palabra en 1 Timoteo 5:8.
Hebreos 11:40 también enfatiza la idea de «providencia»: «…proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros». El verbo que aquí se traduce como «proveyendo» no se usa en ningún otro lugar del Nuevo Testamento.
La providencia no es una acción milagrosa y no incluye los milagros. Los milagros son actos sobrenaturales de Dios que indican que alguien es un vocero de Dios. Nicodemo reconoció que, si Jesús no hubiera sido enviado por Dios, no hubiera podido realizar milagros (Juan 3:2). Debemos tener este principio en mente ya que hoy hay muchos engañadores que declaran hacer «milagros».
Yo comencé a orar por una esposa cristiana cuando era un adolescente que crecía en Hayesville, NC. Después de terminar la secundaria, decidí matricularme en la Universidad Faulkner, y pensé que allí Dios respondería mi oración, pero Él no lo hizo entonces. En una conferencia en Faulkner, escuché una lección del hermano Earl Edwards, y decidí proseguir con mi maestría en el lugar en que él enseñaba, así que me matriculé en la Universidad Freed-Hardeman. Después de un año, todavía no había conocido a esa joven especial; después de dos años, todavía no la había conocido. Pero al comienzo del tercer año, conocí a Rachel, una joven de Georgia que había planeado por mucho tiempo asistir a Freed-Hardeman. Aunque no puedo decir que esto fue el acto de Dios en el sentido de que no puedo señalar ninguna acción específica de parte de Dios, tengo la confianza de que Él estuvo guiando este proceso.
Siempre confíe en que Dios hará lo que es bueno. Esto no significa que Él siempre responderá su oración específica de la manera en que usted quiere, pero otra vez, debe confiar en que, si Le permite, Él hará Su voluntad santa en su vida.
Publicado el 31 de marzo de 2025 en www.ebglobal.org. Traducido por Moisés Pinedo. Título original en inglés, «The providence of God», en Droplets of Living Water, 7 de febrero de 2025.