Busque y rescate: La preparación del corazón

Resumen

Para alcanzar al mundo, debemos estar tan preparados como podamos y moldear nuestros corazones conforme al de Cristo.

— Lectura bíblica recomendada: Mateo 22:34-40

Introducción

I. El evangelismo exitoso requiere corazones preparados para los muchos retos inherentes de la obra.

II. Debemos comenzar hoy a moldear nuestros corazones para cumplir la tarea que se demanda.

Exposición

I. La tensión que el evangelismo exitoso causa.

Con seguridad, la idea del éxito evangelístico nos emociona, pero ¿están nuestros corazones completamente preparados para enfrentar la tensión inherente de la integración de muchos nuevos convertidos?

A. El crecimiento numérico naturalmente crea más necesidades físicas que se deben satisfacer (Hechos 2:44-45; 6:1-7; Gálatas 6:9-10; 1 Timoteo 6:17-19; Santiago 2:14-16; 1 Juan 3:17-18).

B. El crecimiento numérico también produce más retos espirituales con los cuales se debe lidiar (Mateo 7:15-20; 28:20; Hechos 20:28-32; Romanos 16:17-18; 2 Corintios 11:3-5; Gálatas 6:1-2; Judas 17-23).

C. El crecimiento numérico frecuentemente causa fricción cultural (1 Corintios 9:19-23; Gálatas 2:11-14).

D. Algunas personas llegan a irritarse o reaccionan hostilmente ante la misión de conversión.

II. Los mandamientos más grandes.

A. Ya que enfrentamos tales retos, para tener éxito debemos moldear nuestros corazones conforme al ejemplo de nuestro Señor.

B. En Mateo 22:34-40, Jesús reveló los dos elementos fundamentales que gobernaban Su corazón:

1. El amor total por Dios es el núcleo de la misión evangelística.

2. El amor que fluye del amor de Dios se demuestra en el amor al prójimo, un amor que tiene tal naturaleza como el amor personal (Lucas 10:25-36).

III. El poder del amor verdadero.

A. Lamentablemente, el mundo ha diluido el significado del amor, pero la Biblia lo define claramente.

1. El amor nos insta a someternos a la voluntad de Dios (Juan 14:15, 23; 2 Corintios 5:14; 1 Juan 5:1-3).

2. El amor incluye satisfacer las necesidades espirituales y físicas de nuestros prójimos, lo cual incluye a nuestros enemigos (Mateo 5:43-48; Romanos 12:9-15; 1 Juan 3:17-18).

B. Tal amor reorienta nuestras actitudes y nos faculta para buscar valiente, generosa y constantemente a las almas perdidas, a pesar del costo (1 Corintios 13:4-8; 1 Juan 3:16; 4:17-19).

Conclusión

I. Al determinar convertir a los perdidos, debemos estar tan preparados como podamos.

II. Ya que la voluntad de Dios es crucial para el éxito, debemos moldear nuestros corazones conforme al de Cristo.